SALMO GREGORIANO 118 DICHOSO EL QUE CUMPLE LA VOLUNTAD DEL SEÑOR VI DOMINGO ORDINARIO CC LEC LATINO
Автор: El salmo litúrgico hecho canción y explicado
Загружено: 2026-02-10
Просмотров: 650
Описание:
COMENTARIO EXEGÉTICO, TEOLÓGICO Y PASTORAL.
COMENTARIO EXEGÉTICO:
El Salmo 118 es el gran himno a la Palabra de Dios. En la Biblia, “ley” no significa sólo normas: significa camino, luz, sabiduría y alianza.
En esta selección, el salmista no se limita a decir “yo cumplo”, sino que suplica:
“Ojalá que mis pasos se encaminen…”
“Ábreme los ojos…”
“Muéstrame el camino…”
“Enséñame…”
Eso revela que obedecer a Dios es una gracia que se aprende. Nadie vive la voluntad del Señor sólo por fuerza humana.
COMENTARIO TEOLÓGICO:
Este salmo es perfectamente evangélico:
"la voluntad de Dios es el lugar de la bienaventuranza."
En el VI Domingo Ordinario, el Evangelio (Mateo 5) muestra a Jesús diciendo que Él no viene a abolir la Ley, sino a darle plenitud. El salmo responde:
dichoso no el que inventa su camino, sino el que se deja enseñar por Dios.
En Cristo, la Ley deja de ser letra y se vuelve vida:
"Él es la Palabra viva"
"Él es el camino"
Él es quien nos da la gracia para obedecer.
COMENTARIO PASTORAL:
Este salmo sana dos heridas muy comunes hoy:
La idea de que obedecer a Dios es perder libertad.
→ En realidad, la voluntad de Dios nos ordena por dentro y nos libera.
La idea de que basta “sentir bonito” o “ser buena persona”.
→ El salmo insiste: la vida cristiana tiene camino, verdad, mandamientos, decisión.
Lo más importante: este salmo no acusa; educa.
Nos enseña a pedir: “Señor, enséñame, guíame, ábreme los ojos.”
"La felicidad no está en hacer lo que quiero, sino en amar lo que Dios quiere."
CARTA / MENSAJE DEL SALMO (con relación a las lecturas del domingo)
Hoy la Iglesia nos recuerda una verdad profunda: Dios no nos manda para oprimirnos, sino para conducirnos a la vida. Por eso cantamos: “Dichoso el que cumple la voluntad del Señor.”
El mundo suele llamar “feliz” al que no tiene límites, al que hace lo que le gusta. Pero el salmo nos muestra otra felicidad: la del corazón que camina con Dios, que se deja enseñar, que pide luz para ver y fuerza para perseverar.
El Evangelio de este domingo nos presenta a Jesús como plenitud de la Ley. Él no viene a quitar la exigencia del bien: viene a encender el corazón para que podamos vivirla desde dentro, con amor.
Pidamos hoy lo que el salmista suplica:
“Muéstrame tu camino… Enséñame a cumplir tu voluntad… Ábreme los ojos…”
Porque el que vive en la voluntad de Dios vive en paz.
Que el Señor nos mantenga en su camino,
Vicente Cortez
Повторяем попытку...
Доступные форматы для скачивания:
Скачать видео
-
Информация по загрузке: