Reflexión del Evangelio | Cuando sabes la verdad, pero no te atreves a vivirla
Автор: Cuando Dios Habla
Загружено: 2026-02-05
Просмотров: 43
Описание:
Reflexión del Evangelio de hoy basada en la Palabra de Dios.
Hay momentos en los que no estamos confundidos, sino divididos: sabemos lo que es correcto, pero no siempre tenemos el valor de vivirlo. El Evangelio de este día nos confronta con una verdad incómoda: escuchar a Dios no es lo mismo que obedecerlo.
A través de la figura de Herodes, Juan el Bautista y el rey David, esta reflexión nos invita a revisar nuestra conciencia, nuestras decisiones y aquello que estamos postergando por miedo, comodidad o presión externa. La Palabra de Dios nos recuerda que callar la verdad tiene consecuencias, pero vivirla da sentido, incluso cuando cuesta.
📖 Lecturas completas del día:
Sirácide 47, 2-13
Salmo 17
Evangelio según san Marcos 6, 14-29
📖 Primera lectura
Del libro del Sirácide (Eclesiástico) 47, 2-13
Como se aparta la grasa para los sacrificios,
así fue escogido David entre los hijos de Israel.
Él jugaba con leones, como si fueran cabritos,
y con osos, como si fueran corderos.
Joven aún, mató al gigante
y lavó la deshonra de su pueblo;
hizo girar su honda y, de una pedrada,
derribó la soberbia de Goliat.
Porque invocó a Dios altísimo,
él le dio fuerza a su brazo
para aniquilar a aquel poderoso guerrero
y restaurar el honor de su pueblo.
Por eso celebraban con canciones
su victoria sobre diez mil enemigos
y lo bendecían en nombre del Señor.
Ya cuando era rey, peleó con todos sus enemigos
y los derrotó.
Aniquiló a los filisteos
y quebrantó su poder para siempre.
Por todos sus éxitos daba gracias
a Dios altísimo y lo glorificaba.
Amaba con toda el alma a su creador
y le entonaba canciones de alabanza.
Instituyó salmistas para el servicio del altar,
que con sus voces hicieron armoniosos los cantos.
Celebró con esplendor las fiestas
y organizó el ciclo de las solemnidades.
El santuario resonaba desde el alba
con alabanzas al nombre del Señor.
El Señor le perdonó sus pecados
y consolidó su poder para siempre.
Le prometió una dinastía perpetua
y le dio un trono glorioso en Israel.
Palabra de Dios.
R/. Te alabamos, Señor.
🎶 Salmo responsorial
Salmo 17
(según Misal mensual Pan de la Palabra)
R/. Bendito sea Dios, mi salvador.
Perfecto es el camino del Señor
y firmes sus promesas.
Quien al Señor se acoge,
en él halla defensa.
R/. Bendito sea Dios, mi salvador.
Bendito seas, Señor, que me proteges;
que tú, mi salvador, seas bendecido.
Te alabaré, Señor, ante los pueblos
y elevaré mi voz, agradecido.
R/. Bendito sea Dios, mi salvador.
Tú concediste al rey grandes victorias
y con David, tu ungido,
y con su estirpe
siempre has mostrado, Señor, misericordia.
R/. Bendito sea Dios, mi salvador.
✝️ Evangelio
Del santo Evangelio según san Marcos 6, 14-29
En aquel tiempo, el rey Herodes oyó hablar de Jesús,
pues su fama se había extendido mucho.
Unos decían:
«Juan el Bautista ha resucitado de entre los muertos
y por eso actúan en él fuerzas milagrosas».
Otros decían: «Es Elías».
Otros, en cambio, decían: «Es un profeta como los antiguos».
Al oír esto, Herodes decía:
«Es Juan, a quien mandé decapitar, que ha resucitado».
Es que Herodes había mandado prender a Juan
y lo había metido en la cárcel
por causa de Herodías, la mujer de su hermano Filipo,
con la que se había casado.
Juan le decía a Herodes:
«No te es lícito tener a la mujer de tu hermano».
Herodías lo odiaba y quería matarlo,
pero no podía, porque Herodes temía a Juan,
sabiendo que era un hombre justo y santo,
y lo protegía.
Aunque al escucharlo quedaba desconcertado,
lo escuchaba con gusto.
La ocasión llegó cuando Herodes celebró su cumpleaños
con un banquete para sus dignatarios, oficiales
y personas principales de Galilea.
La hija de Herodías entró y danzó,
agradando a Herodes y a los convidados.
El rey dijo a la muchacha:
«Pídeme lo que quieras y te lo daré».
Y le juró:
«Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino».
Ella fue a preguntar a su madre:
«¿Qué voy a pedir?»
La madre le dijo:
«La cabeza de Juan el Bautista».
Volvió inmediatamente al rey y le dijo:
«Quiero que ahora mismo me des, en una bandeja,
la cabeza de Juan el Bautista».
El rey se entristeció,
pero por el juramento que había hecho
y por los convidados,
no quiso desairarla;
y enseguida mandó a un verdugo
que trajera la cabeza de Juan.
El verdugo fue, lo decapitó en la cárcel,
trajo la cabeza en una bandeja
y se la entregó a la muchacha,
y la muchacha se la entregó a su madre.
Al enterarse los discípulos de Juan,
fueron a recoger su cuerpo
y lo sepultaron.
Palabra del Señor.
R/. Gloria a ti, Señor Jesús.
Reflexión del Evangelio para fortalecer tu fe y tu esperanza.
Si esta Palabra habla a tu corazón, suscríbete al canal, deja tu like y comparte este mensaje; puede ser la luz que alguien necesita para tomar una decisión valiente y volver a Dios.
Повторяем попытку...
Доступные форматы для скачивания:
Скачать видео
-
Информация по загрузке: