HISTORIA PCF "ASCENSO Y RIADA AÑOS 50"
Автор: Paterna CF
Загружено: 2025-11-04
Просмотров: 163
Описание:
Historia del nacimiento de nuestro club .
CAPITULO 4 "ASCENSO Y RIADA AÑOS 50"
Síguenos para disfrutar de mas videos como este.
TEXTO ORIGINAL:
La década de los cincuenta se gestaba como un periodo de crecimiento y, finalmente, de gloria para el Paterna Club de Fútbol.
Los primeros años vieron al equipo consolidarse en la Segunda Regional, compitiendo en un panorama cada vez más poblado de clubes valencianos. La competición era feroz, pero el espíritu paternero no decaía. En la temporada 1953-54, el equipo demostró su valía con un meritorio séptimo puesto en el Grupo Norte, enfrentándose a rivales de la talla del Saguntino u Onda.
Pero fue la temporada 1954-55 la que quedó grabada con letras de oro en la historia gualdinegra. En un final de infarto, el Paterna lideró el Grupo Norte de la Segunda Regional. La última jornada fue un torbellino de emociones: una derrota ante el Rafelbunyol ponía en riesgo el campeonato, pero la simultánea derrota del Moncofar en Puzol desató la euforia. ¡El Paterna era campeón de grupo!
La promoción de ascenso fue el broche de oro. Tras un enfrentamiento vibrante contra el Castellonense, campeón del Grupo Sur, el Paterna consumó su gesta: ¡el primer ascenso de su historia a Primera Regional!
Aquel equipo legendario, bajo la dirección del Sr. Oviedo, contaba con nombres que hoy resuenan con orgullo: Orozco, Ángel, Romaguera, Bailén, Alonso, Aparcio, Giraldós, Ciscar, Puchol, Pachi, Serrano o Quique, entre otros.
Durante el resto de la década, el equipo se mantuvo firme en esa recién conquistada Primera Regional, partido tras partido, llenando con su pasión las gradas del querido Campo de Las Cuevas. Los cincuenta no solo trajeron un ascenso; forjaron una leyenda.
El año 1957. Una fecha que grabó a fuego la memoria de Valencia. La Riada, la "Ruià", o como la recuerda la historia: la Gran Riada. No fue solo un desastre natural; fue un suceso que redefinió para siempre el destino y el urbanismo de la ciudad.
Aunque el río Turia ya había conocido otras avenidas a lo largo de los siglos, la combinación fatídica de circunstancias hizo que la de 1957 se convirtiera en la peor catástrofe natural de su historia.
La tragedia comenzó a gestarse 48 horas antes, río arriba. Lluvias torrenciales, incesantes durante dos días, dejaron hasta 500 litros por metro cuadrado en localidades como Chelva o Buñol. Las primeras alarmas saltaron el sábado 12 de octubre, pero fue la madrugada del domingo 13 cuando la furia del río se desató sobre Valencia.
A la una y media de la madrugada, el Turia arrastraba más de mil metros cúbicos por segundo, superando su nivel habitual en dos metros y medio. La Potabilizadora de La Presa, en Manises, alertaba de un aumento de siete metros. A las cuatro de la madrugada, la crecida principal, con 2.700 metros cúbicos por segundo, ya anegaba Valencia, desde el centro hasta el mar. La ciudad amaneció sin agua potable, sin luz, y en gran parte incomunicada. Pero este era solo el inicio del calvario.
Al mediodía del lunes 14, una nueva advertencia heló la sangre: el río, en Vilamarxant, venía aún más crecido que la noche anterior. En apenas dos horas, una brutal avenida, combinada con una tromba de agua de cien litros en media hora, volvió a inundar Valencia. El río superó su nivel en cuatro metros. Cimientos cedieron, casas y puentes se desplomaron; solo los más antiguos resistieron.
Entre las dos y las siete de la tarde de ese día 14, Valencia vivió el mayor desastre natural de su historia. Cuando las aguas finalmente comenzaron a retroceder, la ciudad, cubierta de fango y desolación, ya no volvería a ser la misma.
El saldo oficial fue de 81 muertes, aunque se estima que las víctimas pudieron ser muchas más, entre trescientas y mil personas. Una tragedia que, aún hoy, resuena en la memoria colectiva de Valencia.
Повторяем попытку...
Доступные форматы для скачивания:
Скачать видео
-
Информация по загрузке: