Salmo 6
Автор: Salmos y Canciones
Загружено: 2025-05-29
Просмотров: 18
Описание:
Salmos de David: Salmo 6
Señor, no me reprendas en Tu ira,
Ni me castigues en Tu furor.
Ten piedad de mí, Señor, porque estoy sin fuerza;
Sáname, Señor, porque mis huesos se estremecen.
Mi alma también está muy angustiada;
Y Tú, oh Señor, ¿hasta cuándo?
Vuélvete, Señor, rescata mi alma;
Sálvame por tu misericordia.
Porque no hay en la muerte memoria de Ti;
En el Seol, ¿Quién te da gracias?
Cansado estoy de mis gemidos;
Todas las noches inundo de llanto mi lecho,
Con mis lágrimas riego mi cama.
Se consume de sufrir mis ojos;
Han envejecido a causa de todos mis adversarios.
Apártense de mí, todos ustedes que hacen iniquidad,
Porque el Señor ha oído la voz de mi llanto.
El Señor ha escuchado mi súplica;
El Señor recibe mi oración.
Todos mis enemigos serán avergonzados y se turbarán de gran manera;
Se volverán, y de repente serán avergonzados.
🕊️ 1. Devocional o reflexión personal sobre el Salmo 6:
El Salmo 6 es una súplica profundamente personal en medio del sufrimiento físico, emocional y espiritual. David clama a Dios no solo por sanidad del cuerpo, sino por restauración del alma. Aquí vemos a un hombre quebrantado, consciente de su pecado y de su fragilidad, que pide misericordia en lugar de juicio.
La oración comienza con un pedido urgente: “No me reprendas en tu ira, ni me castigues en tu furor”. Esto sugiere que el salmista se sabe merecedor del castigo divino, pero apela a la gracia. Reconoce su debilidad: “Estoy sin fuerza… mis huesos se estremecen… mi alma está angustiada”, lo que revela una desesperación integral —cuerpo, mente y espíritu están afligidos.
David no se escuda en su dolor, sino que transforma su angustia en oración insistente. Llora, gime, riega su cama con lágrimas… y aun así no deja de dirigirse a Dios. Aquí hay una enseñanza poderosa: el sufrimiento no es el fin, sino una puerta hacia la comunión más íntima con el Señor.
La segunda parte del salmo da un giro: el salmista afirma que Dios ha oído su clamor. Hay confianza en la respuesta divina. La oración quebrantada se transforma en certeza de victoria: “El Señor ha escuchado mi súplica”, y por eso declara con valentía que sus enemigos serán avergonzados.
Este salmo nos enseña a orar cuando no tenemos fuerzas, a confiar cuando todo tiembla dentro de nosotros, y a recordar que el Dios que escucha el llanto también es el Dios que responde con misericordia.
Повторяем попытку...
Доступные форматы для скачивания:
Скачать видео
-
Информация по загрузке: